Pensamiento 26 Febrero

ORACIÓN PARA UN DISCÍPULO

Madre, permanece conmigo ahora y siempre.

Envuélveme con tu presencia.

Elévame y purifícame con tu toque.

Habita en mi con tu viva imagen.

Transforma toda mediocridad y oscuridad en fe perfecta y radiante.

Transforma toda inquietud y agitación en paz y quietud.

Transforma todo apego en una profunda e inmaculada pureza.

Madre, libérame, cámbiame, perfecciona a tu niño.

Sri Aurobindo, oración para un discípulo.

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